Pilar 03

Usar la información para orientar la acción y salvar vidas

Liderado por el Grupo de Trabajo de Vigilancia, Seguimiento y Evaluación (SMEWG) de RBM, este pilar mejora la vigilancia, la calidad de los datos y el uso de la información para que las decisiones sean oportunas, focalizadas y basadas en la evidencia.

Cómo seguimos el progreso

05 IPC 3.1

% de países donde existe un repositorio de datos sobre el paludismo (incluido un subconjunto del sector privado)

Fuente: WHO

06 IPC 3.2

% de países con adaptación subnacional alineada con las directrices de la OMS

Fuente: WHO

El desafío

La eliminación del paludismo exige información precisa y oportuna en todos los niveles, desde el agente comunitario de salud que diagnostica un caso hasta el programa nacional que asigna recursos entre los distritos.

Cuando los sistemas de datos son débiles, los países no pueden detectar los brotes a tiempo, identificar amenazas emergentes como la resistencia a los medicamentos ni dirigir los recursos limitados a donde salvarán más vidas. Cada decisión que se toma sin evidencia corre el riesgo de desperdiciar tiempo y financiación que las comunidades afectadas por el paludismo no pueden permitirse perder.

El Big Push: de hoy al mañana

Hoy
2030
Hoy Los sistemas de datos están fragmentados y no siempre se utilizan para orientar las decisiones
2030 Los países son dueños de sus sistemas de datos y los gestionan
Hoy Los sistemas de vigilancia y seguimiento son desiguales
2030 Los sistemas de vigilancia, seguimiento y evaluación son sólidos y fiables
Hoy Los datos no se utilizan de forma sistemática para planificar y priorizar
2030 Los datos se utilizan para orientar la planificación, la priorización y la asignación de recursos

Progreso conectado

Los sistemas de datos impulsan todos los demás pilares

Unos sistemas de datos sólidos son el tejido conectivo del Big Push. La inteligencia compartida facilita la coordinación entre los socios. La evidencia refuerza los argumentos a favor del liderazgo nacional y el compromiso político. Los datos de vigilancia orientan dónde se necesitan más las inversiones en accesibilidad, aceleran la focalización de nuevas herramientas y aportan la prueba de que la financiación está dando resultados. Cuando los datos fluyen, todos los pilares avanzan más rápido.