Pilar 02

Fortalecer la apropiación nacional para acelerar la eliminación del paludismo

Liderado por el Comité de Socios de Apoyo a Países/Regiones (CRSPC) de RBM, este pilar fortalece el liderazgo nacional y promueve enfoques integrados que involucran a múltiples sectores y niveles de gobierno para sostener los esfuerzos de eliminación.

Cómo seguimos el progreso

03 IPC 2.1 Annual

Se diseñan, implementan y supervisan mecanismos regionales de rendición de cuentas (alineados con los principios del Big Push)

Fuente: ALMA continental scorecard for African countries - Other regions: there but need to align

04 IPC 2.2 Semiannual

% de países con un marco multisectorial activo, como el EMC u otros

Fuente: TBC

El desafío

Poner fin al paludismo requiere un liderazgo sólido de los gobiernos y rendición de cuentas más allá del sector sanitario. El compromiso político, la financiación nacional y la participación de la comunidad son esenciales para sostener los esfuerzos de eliminación.

La eliminación del paludismo requiere el compromiso de todo el gobierno y una atención sostenida de alto nivel durante muchos años. Cuando el liderazgo flaquea, los logros se pierden rápidamente.

Con una fuerte voluntad política, rendición de cuentas e innovación, podemos relegar el paludismo a la historia y dar paso a una África más saludable y próspera.

Joy Phumaphi

Secretaria Ejecutiva de ALMA

El Big Push: de hoy al mañana

Hoy
2030
Hoy El paludismo no siempre es una prioridad política sostenida
2030 Una sólida rendición de cuentas garantiza que se cumplan los compromisos políticos y financieros
Hoy Los esfuerzos a menudo se limitan al sector sanitario
2030 El paludismo se integra en enfoques sanitarios más amplios y multisectoriales
Hoy La rendición de cuentas por los compromisos es inconsistente
2030 Una sólida rendición de cuentas garantiza que se cumplan los compromisos políticos y financieros

Progreso conectado

El liderazgo nacional posibilita todos los demás pilares

Un liderazgo nacional sólido protege la financiación, posibilita una mejor coordinación, impulsa la inversión en sistemas de datos y garantiza el apoyo político a las mejoras de accesibilidad y a la adopción de nuevas herramientas. Cuando los países lideran, todos los pilares se benefician.